Entre lágrimas: Ana Jurka, conductora de Telemundo, da conmovedora entrevista y cuenta que perdona su pasado y a su madre
Ana Jurka es procedente de Honduras y a los 14 años tuvo que mudarse a los Estados Unidos con sus hermanos

Ana Jurka es presentadora de 'En Casa con Telemundo' | Mezcalent Crédito: Mezcalent
La presentadora del programa ‘En casa con Telemundo’, Ana Jurka, conversó con la periodista Neida Sandoval para su programa de Youtube donde confesó varios aspectos de su vida y aseguró que perdonó parte de su pasado, entre ellos a su propia madre. Al contar su historia de vida, resaltó que hubo muchos maltratos y abusos en una natal Honduras por parte de su familia y aseguró que fue muy duro emigrar a los Estados Unidos cuando tenía solo 14 años.

«Al principio cuando ella se fue para mí fue muy doloroso porque decía yo nunca dejaría a mis hijos y lo repito creo que nunca dejaría a mis hijos, yo prefiero vender tomates bajo el sol pero tengo a mis hijos a mi lado; pero ahora que soy mamá y entiendo lo difícil que es, a pesar de que yo tengo ayuda con mi esposo, puedo entender como el porqué llegó a tomar una decisión que yo considero tan mala: el dejarnos», habló haciendo referencia sobre su madre.
«Era una mujer desesperada que nunca había hecho nada en su vida y que alguien le dijo: ‘¿Sabes qué? Por lo mismo que estás haciendo allá limpiando casas, lavando ropa de otras personas, cuidando niños lo puedes hacer acá ganando muchísimo mejor’. Y ella escuchó esos consejos, que yo creo malos consejos, y nos dejó'», indicó y lloró al recordar que tuvo que encargarse de sus hermanos menores tan joven.

«Ya la he perdonado, gracias a Dios, Dios me ha ayudado a perdonarla. He aprendido a perdonarla, pero sí pasé por muchas cosas que no debí pasar. Nosotros vivíamos en un lugar muy pobre y vi cosas que no debí ver a muy temprana edad, pasé por abusos que no debí pasar si hubiera tenido a mi mamá cerca, abusos, maltratos, muchas necesidades. A pesar de que ella mandaba dinero pero no nos lo daban, muchas cosas pasaron y ella no sabía», narró.
«En aquel tiempo no era como ahora que puedes enviar un WhatsApp y comunicarte a diario con tu familia, en aquel tiempo nosotros ni siquiera teníamos teléfono en la casa. Mi mamá llamaba una vez a la semana, a veces una vez cada 15 días. No fue tan fácil para ella también porque la gente se equivoca. La gente cree que ‘vente a Estados Unidos y todo va a ser fácil’ y no es así, es muy difícil para los inmigrantes», aseveró.

Actualmente, las dos se encuentran trabajando en su relación madre-hija. «Nuestra relación no es la relación normal de una mamá con una hija, nos ha costado tener una relación cercana. A mí me pasa algo y mi mamá no es la primera persona a la que voy a llamar, yo creo que no está ni siquiera en mi top 5 de personas a las que voy a llamar para contarles algo, llamo primero a mi suegra o a la mamá de mi mejor amiga antes de llamar a mi mamá», comentó.
«Cuando me pasa algo, cuando me siento triste y cuando necesito oración nunca ella está en mis primeros lugares y me he ido como yo empujándome a que tengo que lograr esa relación, recuperar todo el tiempo perdido y ella también. Ella me manda mensajes todos los días, tratamos de hablar lo máximo que podemos y ha ido mejorando, pero sí es un proceso que todavía es un proceso».